Archive for julio, 2011

Amig@s,

hemos decidido cambiar la jornada de la habitual Noche de los Libros a la tarde. Así que este viernes 29 de julio desde las 15 horas tendremos la librería a un 20% de descuento hasta aproximadamente las 22 horas. Como siempre, los esperaremos con picoteo y su buen navegao desde las 6 de la tarde.

¡Nos vemos!

Nos ha llegado la reedición del libro El amigo piedra, de Pablo de Rokha. Arriba, un video con el inicio del documental del mismo nombre, sobre el poeta chileno.

 

 

El amigo piedra, de Pablo de Rokha
Editorial Multitud, 2011, 214 páginas, $6.000 (Clientes registrados $5.400)

Este viernes 22 de julio, durante todo el día, haremos una venta especial de nuestros libros usados. Se podrá adquirir cualquiera de estos con un 35% de descuento. Tenemos tres secciones para que vengan a curiosear: “No Ficción”, donde podrán encontrar autores como  F. Nietzsche, Platón, Lipovestky, Giddens, entre otros. La segunda, “Ficción”, con textos de César Aira,  Alejo Carpentier, Javier Marías, etcétera. Y, por último, la de libros rayados, que aunque estén  intervenidos, hay títulos imperdibles.

Los dejamos invitados para mañana desde las 11 hasta las 20 horas. Recuerden que sólo hay un ejemplar por título, y por esta vez, no correrá la reserva.

Nos vemos.

El suplemento Artes y Letras de El Mercurio publica hoy una nota dedicada al uso de redes sociales por librerías chilenas y, por cierto, destaca el trabajo de La Ciudad Letrada. Como no siempre es posible acceder a las noticias del Decano (porque exige suscribirse), eso impide enlazar la nota acá, pero copypasteamos. Agregamos, eso sí, que la foto que descata El Mercurio es de Verónica Calderón. Bien, acá va:

Redes sociales: el refugio (y arma) de las librerías ante la invasión digital

En un escenario comercial adverso, las librerías tradicionales hacen un uso intensivo de Twitter y Facebook para atraer nuevos lectores y canalizar ofertas y descuentos. Acá, presentamos sus estrategias. Además, una mirada al estado del negocio de la venta de libros digitales en nuestro país.

Por Patricio Contreras Vásquez.

Rescatando la riqueza del epigrama -fórmula literaria breve y seductora, patrimonio de los griegos-, hace unos dos meses el escritor argentino Martín Caparrós explicó en revista “Newsweek” por qué había decidido entrar al mundo de Twitter: “El epigrama es un arte muy propio de épocas donde todo parece irse al carajo: breve, punzante, amargo, descreído, (re)buscadamente pequeñito, con ese límite caprichoso que sólo justifican las ganas de jugar”.

Tal enumeración caracteriza el perfil que se impone con mayor facilidad en la red de los 140 caracteres: mezcla de tentación lúdica y posibilidad de experimentar con la brevedad de la palabra, en una atmósfera virtual acechada por trolls -ácidos críticos que pululan en la web- y opinólogos de ocasión. En ese ambiente líquido e instantáneo, sin embargo, parecen jugarse la suerte las organizaciones, las empresas, los medios de comunicación.

En Chile, por ejemplo, las librerías de nicho han logrado capitalizar un nombre y una identidad en torno a redes como Twitter y Facebook, creadas con propósitos más afines al voyerismo y el comentario rápido que a la promoción de un producto o marca. ¿Cómo las usan? ¿Para qué les sirven? Y, fundamentalmente, ¿qué beneficios les traen? Son preguntas cuyas respuestas, o tímidos esbozos explicativos, tratamos de introducir a continuación. Porque en un mundo digital, donde los e-books parecen comerse todo lo físico, las librerías no se han ido aún, como diría Caparrós, “al carajo”.

Twitter como traje a la medida

Las coordenadas de la librería Qué Leo no sólo son calle Las Urbinas esquina Providencia. En Facebook están hace más de cuatro años, y en Twitter hace un año y medio. En esta última red (twitter.com/queleochile) tienen más de 11 mil seguidores. “No sé si haya otra librería con tantos seguidores”, dice su dueño, Juan Carlos Fau, quien maneja personalmente la cuenta. “Probablemente tenemos más que Ripley o que Falabella, que son monstruos de mil cabezas”.

Haciendo esta distinción con grandes corporaciones del retail , Fau afirma que empresas más pequeñas como la suya puede sintonizar mejor con las sensibilidades de una web cada vez más entrelazada. “La red social es un traje a la medida. Aunque parezca paradójico, la red social es altamente humana, es para humanos, no para corporaciones”.

Mientras toda empresa “de ladrillo” apuesta en primera instancia por la publicidad en medios tradicionales, Qué Leo se aboca a la web. “Toda la plata de la publicidad la concentramos en Twitter”, asegura Fau. El ahorro que hacen se traspasa al cliente por medio de ofertas o descuentos. A los ya conocidos “simulacros de país desarrollado” -rebaja de 19 por ciento en libros- que hacen de vez en cuando, se han sumado rebajas adecuadas a determinados eventos.

En tiempos de Copa América han hecho descuentos de 30 por ciento en literatura chilena cuando nuestro país ha jugado. Y el humor también interviene. El martes pasado, cuando un autogol peruano nos dio el primer lugar en el grupo del mismo torneo, decidieron hacer un descuento en libros de autores peruanos, usando la etiqueta (o hashtag ) #enagradecimiento.

Porque Fau cree que su cuenta en Twitter funciona igual que como funciona la librería: si hay un chiste, se comparte. Eso genera atracción entre clientes y futuros lectores. “Otras librerías cuando hablan del IVA dicen ‘hagamos una mesa redonda’. Debe haber pocas cosas menos sexy que una mesa redonda. Están las enaguas y las mesas redondas”, ironiza Fau, quien demuestra un pragmatismo que hasta el momento le ha servido. “La gente premia la acción y no el ser un quejumbroso, pusilánime, anciano, senil, de no hacer nada y dejar que todo venga”.

Sinergias intergeneracionales

Berta Concha es directora de la librería Prosa y Política, enclavada en el casco cívico de Santiago. Ella define ese espacio como “poco común” y “bastante excéntrico”. Se explica: “Nos dedicamos mucho a conocimiento, a filosofía, tenemos una sección de música transversal, trabajamos la novela gráfica, el cómic, y las formas nuevas de literatura y de expresión. Tenemos cosas que a la gente se le hace muy densa y que, sin embargo, en las redes encuentran siempre un interlocutor”.

Uno de esos interlocutores es el periodista freelance Juan Carlos Ramírez, director y editor del sitio LuchaLibro.cl, un proyecto hecho por, como afirman en su web, “gente que lee hasta en el baño”. Hace un tiempo Ramírez encontró en Prosa & Política el libro “Disonancias”, de Theodor Adorno, y escribió un reportaje que se enfocó en ese “modelo excéntrico” del que habla Concha.

Tras una serie de reuniones, la librería y el sitio web sellaron una alianza. Ramírez cuenta que LuchaLibro “intruseará” en el catálogo de Prosa & Política, reseñará libros y los presentará a sus lectores. “Quienes se hacen socios de LuchaLibro acceden a comprar con descuento o facilidades de pago. Incluyendo regiones. Ellos nos sponsorean con el banner, nosotros llevamos público joven o que no sabía dónde encontrar ese ensayo sobre los Simpson, aquel texto sobre anarquistas, el nuevo de Peter Bagge o la biografía de David Bowie a la librería”.

Prosa & Política tiene Facebook, pero no Twitter. Berta Concha confiesa que trabajan con miles de libros y la demanda les impide profesionalizar el manejo de redes sociales. “Y si podemos hacer alianzas de tal manera que algunas labores que nosotros debiéramos desarrollar por Twitter las hagan otros que mejor conocen el tema y mejor la tecnología, fantástico. Esto te lo digo de corazón: es como una alianza intergeneracional, que a mí me encanta, me ‘primaverea’, me encanta que haya gente joven que esté manejando estas cosas con mucha experticia y podamos hacer estos complementos tan especiales”, dice Concha.

Identidad y lugar de encuentro

La Ciudad Letrada tiene un pequeño local ubicado en Diagonal Paraguay, frente a la Universidad de Chile. Su dueño, Marco Antonio Coloma, reconoce que en esa ubicación están lejos del glamour del Drugstore en Providencia; pero, al mismo tiempo, hace una confesión: “La librería no tendría los equilibrios que tiene si no fuese gracias a las redes sociales. Fundamentalmente porque es pequeña y porque estamos ubicados en un barrio que no es de librerías”.

Coloma explica que la cuenta en Twitter (twitter.com/ciudadletrada; más de 10 mil seguidores) la usan varias personas, pero con el tiempo y el instinto, sin planificación, han generado un estándar en el uso de lenguaje, caracterizado por su cercanía y creatividad. “Hemos optado por ciertos guiños, castellanizar expresiones inglesas. La misma expresión followers (seguidores) nosotros la escribimos con g y cremillas en la u (fologüers) y eso va dando cuenta de una identidad”.

También han funcionado como canal cultural. Tanto en Facebook como en Twitter enlazan entrevistas, noticias e información relacionadas con el libro y las artes. “Nos dimos cuenta de que la gente nos coloca en listas que tenían nombres de canales culturales y no de tiendas. Dejamos de ser el robot para transformarnos en una canal cultural y no ser tan comercial”, explica. A esto suman la regularidad del ‘tuiteo’, fundamental para que el nombre de la librería permanezca latente, y el no a la neutralidad: “Nos podemos subir al carro de la opinión y no tenemos temor”.

Coloma reconoce que haber esperado que la gente entrara espontáneamente a la librería era una falsa expectativa. Frente a la amenaza digital -los e-books-, se apoyaron en otra virtud digital: las redes sociales. Eso les ha permitido concretar un objetivo más allá de la venta minorista: “Partimos de la hipótesis de que los libros tienen que encontrarse con los lectores, y las redes sociales son hoy el camino”.

De la Editorial Hueders, nos llegó Poker, del poeta inglés Al Alvarez. Por primera vez traducido al español, cuenta lo que hoy parece la era fundacional de un entretenimiento de multitudes, con una galería de personajes únicos e inolvidables, los próceres de las grandes apuestas de poker en Estados Unidos: Johnny Moss, Jack Straus, Doyle Brunson, Stu Ungar, entre muchos otros singulares jugadores. En una entrevista hecha por Letras en línea, el autor habla de su obra y afición por el poker:

Debo ser el único poeta serio y publicado que ha jugado en el Campeonato Mundial de Póker (…) Me fue bastante mal, quedé en el lugar 232 entre 260 o 270, y perdí varios miles de dólares. No me extraña, sin embargo, porque aunque soy un buen jugador da la casualidad de que también soy inglés, y existe una brecha cuántica de habilidad entre los jugadores de póker ingleses y los americanos. Pero tuve mi venganza: volví al año siguiente y le gané una mano muy pesada al mismo sujeto que me había aplastado el año anterior.

 

Poker, de Al Alvarez

Editorial Hueders, 2011, 240 páginas, 15.400 (Clientes registrados $13.800)

Entre las novedades de Ediciones UDP, nos llegó lo último de Raúl Zurita, libro del cual el autor ha publicado varios adelantos desde el año 2006 y que ahora forman parte de este gran volumen llamado Zurita. En una entrevista el pasado fin de semana a El Mercurio, el poeta refiere a lo autobiográfico que tiene el libro:

 

En toda escritura está la huella de tu vida. Nadie puede escapar a eso. Pero su pregunta me supone una hipocresía que tal vez me gustaría tener; la autobiografía, como las memorias, es la glorificación de la hipcresía; consiste en fabricarse la ilusión que somos algo más que distintas metáforas de lo mismo.

Zurita, de Raúl Zurita
Ediciones UDP, 2011, 745 páginas, $15.000  (Clientes registrados $13.500)

Anteparaíso, de Raúl Zurita
Ediciones UDP, 2010, 161 páginas, $13.000 (Clientes registrados $11.700)

Purgatorio, de Raúl Zurita
Ediciones UDP, 2007, 70 páginas, $8.400 (Clientes registrados $7.500)

Una extensa nota firmada por Roberto Careaga publicó hoy La Tercera sobre “Salinger. Una vida oculta”, la biografía del escritor norteamericano publicada por Galaxia Gutenberg. Careaga escribe:

Publicada a pocos meses de la muerte de Salinger, en 2010, Una vida oculta busca iluminar el misterio que ensombrece toda la vida del escritor: por qué diablos se aisló del mundo. En esa búsqueda, Slaweski reúne toda la información conocida de la vida de Salinger, entrega muchos datos inéditos, escarba en sus libros y recurre a cartas desconocidas. Y aunque traza en detalle los pasos que J.D. dio para alejarse, la biografía parece llegar a la médula cuando narra la experiencia brutal que vivió el escritor en la II Guerra Mundial. Según Slaweski el horror lo condujo a una “transformación espiritual”.